La crisis de salud en el Cesar sigue escalando. El Instituto Cardiovascular del Cesar reportó que su servicio de urgencias ha alcanzado niveles de sobreocupación, mientras Famisanar, Coosalud, Asmet Salud y Dusakawi deberán informar qué red alterna utilizarán para atender a sus afiliados después de la suspensión de servicios programados en instituciones del Grupo Clínica Médicos.
El panorama adquirió un nuevo elemento este lunes 21 de septiembre. Gerentes de clínicas e IPS advirtieron que las restricciones ocasionadas por deudas, glosas y retrasos en autorizaciones ya están dificultando la atención de pacientes en el departamento y pueden obligar a algunos usuarios a buscar determinados servicios en otras ciudades.
La situación llevará mañana martes 22 de septiembre a una reunión entre la Superintendencia Nacional de Salud, el Ministerio de Salud, prestadores del Cesar y agentes interventores de EPS. El encuentro busca abrir una ruta frente a las deudas acumuladas, aunque no representa por sí mismo una solución inmediata a la crisis financiera.
Cardiovascular reporta sobreocupación en urgencias
El Instituto Cardiovascular del Cesar informó mediante un comunicado fechado el 18 de septiembre que su servicio de urgencias registra niveles de ocupación superiores a los habituales y que, en determinados momentos, ha operado en condiciones de sobreocupación.
La institución relacionó ese incremento, entre otros factores, con el cierre, la suspensión o la restricción de servicios en diferentes IPS del departamento. Esa situación está generando una mayor llegada de pacientes a los centros asistenciales que continúan funcionando.
El Cardiovascular advirtió que el aumento de la demanda puede generar mayores tiempos de espera, congestión y limitaciones operativas temporales. A pesar de esas dificultades, aseguró que mantiene la atención y pidió comprensión a los pacientes y sus familias.
La institución mantiene, además, suspendida la atención para usuarios de Famisanar, exceptuando las urgencias vitales. También dejó abierta la posibilidad de adoptar medidas similares frente a otras aseguradoras si las condiciones contractuales, financieras y operativas continúan deteriorándose.
Cuatro EPS deberán presentar una red alterna
Esta situación no debe confundirse con otra restricción que afecta actualmente al sistema. Desde el 17 de septiembre, el Grupo Clínica Médicos suspendió servicios programados para afiliados de Famisanar, Coosalud, Asmet Salud y Dusakawi en sus instituciones. Las urgencias vitales continúan exceptuadas de la medida.

La decisión afecta servicios en Clínica Médicos, Clínica Valledupar, Clínica Alta Complejidad de Aguachica y Clínica Alta Complejidad San Juan Bautista. El grupo prestador atribuyó la medida a problemas contractuales, retrasos en autorizaciones, mora en pagos y dificultades para conciliar cartera.
Ante esta situación, la secretaria de Salud del Cesar, Georgina Sánchez, informó que fueron enviados requerimientos a las cuatro EPS para que indiquen qué instituciones conformarán la red alterna encargada de garantizar la continuidad de los tratamientos.
Una vez las aseguradoras entreguen esa información, la Secretaría deberá revisar si la capacidad ofrecida resulta suficiente para recibir a los pacientes. Mientras se realizan las remisiones, los usuarios que ya se encuentran atendidos deben continuar recibiendo los servicios necesarios, especialmente frente a urgencias y entrega de medicamentos.
Más de 228.000 afiliados entre tres EPS
Las cifras divulgadas por la Secretaría de Salud permiten dimensionar el alcance potencial del problema. Famisanar registra 15.798 afiliados del régimen contributivo en el Cesar, mientras Asmet Salud suma 104.285 usuarios y Coosalud otros 108.128 en el régimen subsidiado.
Solo esas tres entidades reúnen 228.211 afiliados. El universo potencial es mayor porque ese cálculo no incluye a los usuarios de Dusakawi, cuarta EPS cobijada por la suspensión de los servicios programados del Grupo Clínica Médicos.
La preocupación ahora no consiste únicamente en determinar cuántos usuarios están afiliados. Las autoridades deberán comprobar si las IPS que sean presentadas como red alterna tienen especialistas, camas, equipos y capacidad suficiente para recibir esa demanda sin aumentar la presión sobre otros centros asistenciales.
Precisamente ese efecto ya se observa en el Instituto Cardiovascular, cuyo reporte de sobreocupación evidencia cómo la reducción de servicios en una parte de la red puede trasladar pacientes hacia las instituciones que permanecen disponibles.
EPS deben cerca de $380.000 millones a la red pública
El problema tiene un fuerte componente financiero. La Secretaría de Salud calcula que las EPS adeudan aproximadamente $380.000 millones a la red pública hospitalaria del Cesar. La cifra corresponde a información reportada por las instituciones públicas y no incluye toda la cartera de las clínicas privadas.
A las deudas se suman las llamadas glosas, mediante las cuales las EPS objetan facturas mientras se determina si determinados servicios y soportes deben ser reconocidos. Hasta que esas diferencias sean conciliadas, parte de esos valores no entra formalmente dentro de la cartera reconocida.
Los prestadores también vienen denunciando retrasos en autorizaciones y ausencia de contratos actualizados. Según el Grupo Clínica Médicos, esa situación ha terminado afectando pagos a personal médico, especialistas, profesionales de enfermería y proveedores.
Noticias del Cesar ya había advertido en julio que ocho hospitales públicos del departamento contemplaban restricciones de servicios por falta de pagos de las EPS. Para entonces, la cartera reportada por esas instituciones ascendía a $355.969 millones.
Pacientes pueden terminar buscando atención fuera del Cesar
La crisis dejó de ser únicamente un problema contable entre EPS y clínicas. Prestadores reunidos en la Primera Convocatoria 2026 de Gerentes de Clínicas señalaron que las dificultades financieras comprometen la compra de insumos, los pagos a especialistas y proveedores y la capacidad de mantener algunos servicios.
La consecuencia para los pacientes puede ser una mayor demora en autorizaciones, restricciones en la oferta disponible y, en determinados procedimientos, la necesidad de desplazarse hacia otras ciudades para conseguir atención.
Por ello, el interrogante central ya no es únicamente cuánto deben las EPS, sino qué ocurrirá con los usuarios mientras se resuelve la disputa financiera.
La red alterna que presenten Famisanar, Coosalud, Asmet Salud y Dusakawi deberá demostrar que puede garantizar la continuidad de los tratamientos sin trasladar el problema de una clínica a otra.
Supersalud y MinSalud se reunirán este martes
El siguiente capítulo de la crisis se producirá este martes 22 de septiembre. La Superintendencia Nacional de Salud y el Ministerio de Salud se reunirán con clínicas, IPS y agentes interventores de las EPS que operan en el Cesar.

La mesa deberá revisar las deudas acumuladas y buscar mecanismos para garantizar el flujo de recursos hacia los prestadores. Sin embargo, la convocatoria no significa que los pagos pendientes serán resueltos inmediatamente.
Mientras llega esa reunión, permanece una situación concreta: el Cardiovascular enfrenta sobreocupación, el Grupo Clínica Médicos restringió servicios programados para cuatro EPS y las autoridades departamentales esperan conocer dónde serán atendidos los usuarios afectados.
El resultado de la mesa con Supersalud y MinSalud, así como las redes alternas que entreguen las aseguradoras, determinarán si la presión sobre el sistema comienza a reducirse o si el Cesar entra en una nueva etapa de restricciones asistenciales.

