Fondo de combustibles: Petro y Gobierno chocan por $9,6 billones

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El Gobierno asegura que el proyecto de presupuesto dejado por Gustavo Petro no incorporó $9,6 billones para el fondo de combustibles. El expresidente responde que esa partida aparece porque la administración de Abelardo De La Espriella decidió volver a subsidiar la gasolina. Ahora, las dos versiones chocan alrededor del origen de esa obligación.

Una partida de $9,6 billones para el fondo de combustibles abrió un nuevo enfrentamiento entre el Gobierno de Abelardo De La Espriella y el expresidente Gustavo Petro. Oficialmente, se trata del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, conocido como FEPC. El debate cobra especial importancia porque, durante el Gobierno anterior, el precio de la gasolina aumentó de manera sostenida con el propósito de reducir el déficit acumulado en ese mecanismo.

La controversia tomó fuerza después de que el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, explicara por qué el nuevo proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 pasó de aproximadamente $575,7 billones a $634,9 billones. La diferencia entre ambos proyectos ronda los $59,3 billones.

Según Gómez, varias obligaciones básicas del Estado no estaban suficientemente incorporadas en el presupuesto presentado por el Gobierno Petro. El ministro mencionó pensiones, subsidios eléctricos, salud, nómina pública, elecciones regionales y recursos destinados al fondo de combustibles. “No estaban incorporados en el presupuesto que presentó el gobierno anterior 9,6 billones de pesos del FEPC”, afirmó Gómez en una intervención divulgada en redes sociales.

Además, el ministro aseguró que esos recursos debían formar parte de las cuentas públicas. Por esa razón, explicó, fueron incluidos por el nuevo Gobierno. “Todo eso que debería haber estado en el presupuesto y no quedó en el presupuesto lo estamos incorporando nosotros ahora”, señaló.

Gómez concluyó que esa incorporación explica parte del incremento del presupuesto. Según dijo, la nueva administración está presentando “un presupuesto realista, no un presupuesto lleno de mentiras y de faltantes”.

Petro rechaza la explicación sobre el fondo de combustibles

Gustavo Petro respondió directamente a la explicación del ministro de Hacienda. Sin embargo, planteó una causa completamente diferente para los cerca de $10 billones relacionados con el FEPC. “El enorme descuadre del presupuesto presentado por Abelardo tiene que ver con que vuelven a pagar subsidio a la gasolina por 10 billones”, escribió Petro.

De esta manera, ambas partes reconocen una partida cercana a los $10 billones relacionada con los combustibles. La controversia está en determinar por qué existe. El Ministerio de Hacienda sostiene que los $9,6 billones constituían una obligación que debía ser incorporada en el presupuesto dejado por Petro. El expresidente, por el contrario, afirma que el gasto aparece porque el Gobierno De La Espriella decidió volver a subsidiar la gasolina.

Una presentación divulgada por Hacienda aporta un dato importante. En la comparación entre los dos proyectos presupuestales, el rubro denominado FEPC aparece en cero pesos en el proyecto anterior y en $9,6 billones en el presentado por el nuevo Gobierno.

La misma tabla muestra otras diferencias. El servicio de la deuda pasa de aproximadamente $118 billones a $155,4 billones. Además, aparecen $6,5 billones adicionales para pensiones, $2 billones para salud y alrededor de $4,5 billones en gastos de personal; sin embargo, la comparación permite demostrar que los $9,6 billones no aparecían presupuestados en la línea del FEPC, pero no resuelve por sí sola cuándo se originó económicamente esa obligación. Ese punto es determinante para establecer cuál de las dos versiones tiene mayor respaldo.

Briceño pregunta qué ocurrió con los recursos

El debate aumentó después de las intervenciones del congresista Daniel Briceño, quien recordó que cuando Petro llegó a la Presidencia el galón de gasolina se encontraba alrededor de los $9.200. Durante los cuatro años siguientes, el precio aumentó significativamente. La política comenzó en 2022 como una estrategia para cerrar gradualmente la diferencia entre el precio nacional y la referencia internacional de la gasolina.

Precisamente, uno de sus principales objetivos era disminuir la presión fiscal provocada por el fondo de combustibles. Briceño cuestionó que, después de los incrementos aplicados durante el Gobierno Petro, vuelva a aparecer una obligación cercana a $10 billones.

“¿Dónde está la plata?”, preguntó inicialmente el congresista; sin embargo, el funcionamiento del FEPC requiere una precisión. El incremento que paga un conductor por cada galón no significa que ese dinero adicional sea consignado directamente en una cuenta del Fondo.

El mecanismo funciona compensando la diferencia existente entre determinados precios internos de los combustibles y sus referencias internacionales. Por eso, aumentar el precio nacional reduce esa brecha y disminuye el subsidio que debe cubrir el Estado. En otras palabras, los aumentos permiten evitar que siga creciendo el déficit, pero no representan automáticamente un recaudo equivalente para el FEPC.

El déficit llegó a niveles históricos en 2022

La historia reciente permite comprender la dimensión del problema. Durante 2022, el déficit del FEPC alcanzó aproximadamente $36,7 billones, uno de los niveles más altos registrados por el mecanismo; posteriormente, comenzó a disminuir.

En 2023 se ubicó alrededor de $20,5 billones. El Gobierno Petro sostuvo entonces que los incrementos aplicados a la gasolina estaban permitiendo cerrar gradualmente la brecha. Existe, además, una diferencia fundamental entre causar una obligación y pagarla.

Durante 2023, por ejemplo, el Gobierno realizó pagos correspondientes a subsidios que se habían causado durante 2022. Por consiguiente, no todo desembolso realizado durante una administración significa necesariamente que el déficit se haya originado durante esa misma administración. Esta distinción se volvió central en la nueva controversia sobre el fondo de combustibles.

La gasolina dejó de ser el principal problema

Otro elemento resulta fundamental para interpretar las cifras. Después de los aumentos aplicados durante el Gobierno Petro, el déficit asociado específicamente a la gasolina disminuyó significativamente. En 2024, los organismos fiscales ya advertían que la mayor presión sobre el FEPC estaba concentrándose en el ACPM o diésel.

Eso significa que la estrategia de subir progresivamente la gasolina sí consiguió reducir el subsidio asociado a ese combustible; no obstante, el diésel continuó generando obligaciones porque su precio interno permaneció durante más tiempo alejado de las referencias utilizadas por el Fondo.

Además, las cuentas del FEPC dependen de variables que pueden cambiar rápidamente. Entre ellas, están el precio internacional del petróleo, el valor de los combustibles refinados, la tasa de cambio y las decisiones del Gobierno sobre los precios internos; por eso, una reducción del déficit en determinado año no garantiza que el mecanismo no pueda volver a generar nuevas obligaciones posteriormente.

Briceño dice que Petro acumuló más déficit que Duque

Daniel Briceño volvió a intervenir en la discusión después de la respuesta de Petro. “Eso es absolutamente falso. El hueco que usted dejó en el Fondo de Estabilización de Precios del Combustible es mucho mayor al del gobierno de Iván Duque. Pero además escondió la deuda”, escribió el congresista.

Una comparación divulgada alrededor de esta controversia calcula en $36,55 billones el déficit correspondiente al período de Iván Duque y en $51,12 billones el atribuido al período de Gustavo Petro. Bajo ese cálculo, la diferencia alcanzaría aproximadamente $14,57 billones, sin embargo, existe una precisión metodológica importante.

La comparación divide 2022 entre los meses correspondientes a Duque y Petro. Para 2026, en cambio, atribuye a Petro $9,4 billones proyectados para todo el año, pese a que su Gobierno terminó el 7 de agosto; por ello, antes de adjudicar completamente esa proyección al Gobierno anterior resulta necesario determinar cuánto del déficit de 2026 se causó efectivamente antes del cambio presidencial.

Además, una proyección fiscal no equivale a un déficit definitivamente causado. El resultado final depende de factores como los precios internacionales, el dólar y las decisiones posteriores sobre gasolina y ACPM.

Daniel Briceño compara el déficit del fondo de combustibles en los gobiernos Duque y Petro
Daniel Briceño cuestionó a Gustavo Petro y difundió una comparación del déficit del FEPC durante los gobiernos de Iván Duque y Petro.

Forero entra al choque entre Petro y el Gobierno

El senador Andrés Forero, del Centro Democrático, también respondió al expresidente. “Omitieron $9,6 B del FEPC, subregistraron pensiones, la salud y la nómina estatal”, escribió. Forero también mencionó una diferencia cercana a $37 billones en el servicio de la deuda. La cifra coincide con la comparación difundida por Hacienda, en la cual ese rubro pasa de alrededor de $118 billones a $155,4 billones.

No obstante, también en este caso es necesario separar dos elementos: la diferencia matemática entre los presupuestos y la responsabilidad política sobre las causas que produjeron esa diferencia. La primera puede observarse directamente en las cuentas. La segunda requiere analizar cómo y cuándo se originaron las obligaciones.

¿Deuda heredada o nuevo subsidio?

Hasta ahora, existe un dato concreto: el nuevo Presupuesto General de la Nación incluye $9,6 billones para el fondo de combustibles que no aparecían incorporados en esa línea del proyecto dejado por el Gobierno Petro.

Lo que sigue bajo discusión es el origen de esos recursos. Si corresponden a obligaciones del FEPC causadas antes del cambio de Gobierno y que debían financiarse durante 2027, la explicación del ministro Miguel Gómez ganaría respaldo; por el contrario, si representan subsidios que se producirán como consecuencia de nuevas decisiones sobre los precios de los combustibles, la explicación planteada por Petro tendría mayor sustento.

También puede existir una combinación entre obligaciones causadas previamente y necesidades proyectadas para el futuro.

Por ahora, la controversia deja una paradoja fiscal. Colombia aumentó significativamente el precio de la gasolina para reducir la presión del fondo de combustibles y consiguió desmontar durante un período el déficit asociado específicamente a ese combustible; sin embargo, el presupuesto vuelve a poner sobre la mesa una cuenta de $9,6 billones para el FEPC.

Determinar cuándo se causó esa obligación, qué parte corresponde a gasolina o diésel y por qué no figuraba en el proyecto presupuestal anterior será fundamental para resolver una discusión que ya enfrenta al Gobierno, a Gustavo Petro y a congresistas de la oposición.

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