Durante el fin de semana, Valledupar cambió por momentos los acordeones por las pasarelas, sin dejar de lado su esencia vallenata. La ciudad recibió por primera vez a Ixel Moda Itinerante 2026, una experiencia que reunió diseño, música, arte, memoria y turismo en varios de sus escenarios más representativos. La programación principal se desarrolló entre el 21 y 22 de agosto, con actividades culturales que continuaron durante el domingo.
La propuesta tuvo una idea clara: mostrar que las canciones, los paisajes y las tradiciones de Valledupar también pueden convertirse en telas, colores y siluetas. Diseñadores reconocidos del país compartieron espacio con creadores del Cesar, mientras la ciudad mostró otra cara de su patrimonio cultural ante invitados, visitantes y representantes de la industria de la moda.
Diseñadores conocieron la esencia de Valledupar
Como antesala a la gran pasarela, los invitados realizaron recorridos por Valledupar para acercarse a su historia, arquitectura y tradiciones. El alcalde Ernesto Orozco y la gestora social Milena Serrano acompañaron parte de esta agenda, concebida para que los diseñadores entendieran de primera mano el territorio que inspiraría el encuentro.

Uno de los espacios protagonistas fue la Casa Museo Castro Monsalvo, que abrió sus puertas con la exposición Moda & Arte: Tributo al Maestro Escalona. La muestra reunió más de 100 piezas entre vestuario, fotografías, obras plásticas y objetos relacionados con la memoria de Rafael Escalona, y permaneció abierta gratuitamente para propios y visitantes durante el fin de semana.
Moda y música hablaron el mismo idioma
La agenda académica también tuvo un lugar importante. En la Fundación Universitaria del Área Andina se desarrolló el conversatorio ‘Moda y Música’, con la participación de Hernán Zajar, Jorge Duque y el vallenato José Cuello. El encuentro abordó la manera en que estas dos industrias se alimentan mutuamente y ayudan a construir identidad.

El editor senior de Vogue José Forteza participó en el diálogo sobre la relación entre las tendencias, los artistas y las canciones que permanecen en la memoria colectiva. El mensaje también apuntó a proteger los tejidos, las artesanías y los oficios tradicionales, entendidos como elementos que permiten contar la historia de los territorios desde la moda.
Otro momento de la agenda estuvo protagonizado por el diseñador vallenato Vera Michell, quien inauguró su Casa Vera Michell y presentó la colección Renacer. La propuesta tuvo como eje a las mujeres de la región y reforzó una de las ideas centrales de Ixel: que la moda puede convertirse en una herramienta para hablar de territorio, raíces y nuevas generaciones.
La Plaza Alfonso López se convirtió en una gran pasarela
El momento más esperado llegó en la noche del sábado. La tradicional Plaza Alfonso López dejó por unas horas su imagen habitual para convertirse en escenario de la alfombra roja y la pasarela ‘Homenaje al Valle’, el gran cierre de Ixel Moda Itinerante en la capital del Cesar. El acceso a esta presentación estuvo reservado para invitados acreditados por la organización.
En la pasarela participaron Hernán Zajar, Lina Cantillo, Jorge Duque, Beatriz Camacho, Judy Hazbún, Darío Valencia, José Cuello y Naiduth Geles. Diseñadores de trayectoria nacional compartieron escenario con talento cesarense para demostrar que el vallenato también puede contarse mediante vestidos, texturas, formas y colores.

Las colecciones tomaron como punto de partida canciones emblemáticas como ‘Amor sensible’, ‘El vallenato Nobel’, ‘La creciente’, ‘Sin medir distancias’, ‘Los caminos de la vida’, ‘La cañahuatera’, ‘La casa en el aire’ y ‘Mi hermano y yo’. Cada propuesta reinterpretó desde el diseño historias que forman parte de la memoria musical de Valledupar y del Cesar.
El vallenato pasó de las canciones a las telas
Uno de los elementos más llamativos fue precisamente esa unión entre música y diseño. Por ejemplo, Judy Hazbún tomó como referencia ‘Sin medir distancias’, de Gustavo Gutiérrez, mientras Naiduth Geles encontró inspiración en ‘Los caminos de la vida’, composición de su hermano Omar Geles. Las canciones dejaron de escucharse únicamente para comenzar también a verse sobre la pasarela.
Ixel Moda planteó esta edición bajo el concepto “La tierra donde el alma canta y la moda se viste de cultura y tradición”. Más que llevar diseñadores a Valledupar, la apuesta buscó utilizar el patrimonio local como materia prima creativa y proyectar a la ciudad como destino para el turismo cultural y las industrias creativas.
Una pasarela que también tuvo un propósito solidario
La celebración tuvo además un componente social. Ixel Moda promovió una campaña voluntaria para apoyar a Dosquebradas, Risaralda, municipio afectado por el terremoto y apadrinado por Valledupar dentro de las acciones de solidaridad posteriores a la emergencia. Parte de la agenda sirvió para incentivar aportes destinados a las comunidades damnificadas.

Así terminó un fin de semana diferente para Valledupar. Ixel Moda dejó una pasarela memorable, pero también puso sobre la mesa una posibilidad más amplia: que el vallenato, la artesanía, la moda y el patrimonio puedan trabajar juntos para impulsar turismo, emprendimiento y economía creativa. La ciudad demostró que su identidad no solo se escucha; también puede vestirse y mostrarse al país.


