Lucas Murillo permanecía este lunes bajo atención del equipo médico que le practica una compleja cirugía de Fontan en la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Floridablanca. Aunque ingresó al quirófano hacia las 7:00 de la mañana, hasta las 3:11 de la tarde no se había divulgado un parte oficial sobre la finalización del procedimiento ni sobre su estado posoperatorio.
La intervención representa un nuevo momento decisivo para el niño de siete años que pidió ayuda al presidente Abelardo De La Espriella. Horas antes de ingresar al quirófano, Lucas apareció sonriente en un video, agradeció el respaldo recibido y pidió que lo acompañaran con oraciones. “Hoy ya me van a operar. Gracias por apoyarme y necesito de su oración”, expresó Lucas Francesco Murillo García en el mensaje difundido por su familia.
Lucas Murillo enfrenta una cirugía de Fontan
La intervención practicada este lunes sería una cirugía de Fontan, un procedimiento de corazón abierto utilizado en pacientes que tienen un solo ventrículo funcional. Lucas nació con síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, una cardiopatía congénita grave que impidió el desarrollo completo del lado izquierdo de su corazón.
El objetivo general del procedimiento es reorganizar la circulación sanguínea. Para ello, los médicos buscan que la sangre venosa llegue directamente a los pulmones sin pasar primero por el único ventrículo que funciona adecuadamente; de esta manera, disminuye la carga que soporta esa cavidad cardíaca. Se trata de una cirugía de alta complejidad que puede extenderse durante varias horas: además, el tiempo total dentro del quirófano puede incluir la preparación, la intervención cardiovascular y el proceso inicial de estabilización.
Por esa razón, el tiempo transcurrido desde el ingreso de Lucas no permite afirmar que la cirugía haya terminado. Tampoco sería responsable concluir que surgieron complicaciones por la ausencia de información pública.
Hasta las 3:11 p. m. no había parte médico
Hasta las 3:11 de la tarde de este lunes no se conocía un comunicado de la Fundación Cardiovascular de Colombia sobre el resultado de la intervención. Tampoco había declaraciones posteriores de Andrea García, madre del niño, que permitieran establecer si Lucas ya había salido del quirófano. Las publicaciones conocidas durante la jornada continuaban informando sobre el inicio de la operación. En consecuencia, todavía no existe confirmación pública acerca de su estado posoperatorio, el resultado alcanzado por los cirujanos o las condiciones en las que continuaría su recuperación.
La precisión resulta necesaria porque la familia había sido informada de los riesgos asociados al procedimiento. Andrea explicó que podían presentarse dificultades para establecer la nueva circulación sanguínea y eventuales complicaciones neurológicas; no obstante, antes de la intervención, Lucas se encontraba tranquilo y dispuesto. Su madre contó que le explicaron progresivamente lo que ocurriría, teniendo en cuenta su edad y la complejidad del procedimiento.
El trasplante de corazón quedó aplazado
La cirugía de este lunes no corresponde al trasplante de corazón que había sido contemplado durante las primeras valoraciones. Los especialistas estudiaron esa posibilidad después de los exámenes practicados en la Fundación Cardiovascular; sin embargo, nuevos resultados llevaron a la junta médica a intentar primero la cirugía de Fontan; por ahora, el trasplante quedó aplazado mientras los médicos evalúan la respuesta del niño a esta intervención.
Noticias del Cesar había advertido anteriormente que la atención especializada no significaba que el trasplante estuviera confirmado. El equipo médico debía analizar los cateterismos, las mediciones cardiovasculares y otros estudios antes de escoger el tratamiento. La evolución posterior a la cirugía será determinante. Con esa información, los especialistas podrán establecer si el procedimiento permitió mejorar la circulación o si, más adelante, será necesario retomar la alternativa del trasplante.
Una nueva operación después de años de lucha
Lucas ha pasado por numerosos procedimientos desde su nacimiento. Antes de la operación de este lunes ya había sido sometido a tres cirugías de corazón abierto, diez cateterismos cardíacos y otras intervenciones. Además, sobrevivió a un paro cardiorrespiratorio y recibió oxigenación por membrana extracorpórea, conocida como Ecmo. Su condición lo obliga a utilizar oxígeno permanentemente, pero su familia cuenta que estudia, juega con sus hermanos y mantiene una vida activa dentro de sus posibilidades.
Durante el fin de semana, sus ocho hermanos viajaron desde Cúcuta hasta Floridablanca para acompañarlo. El encuentro ocurrió antes de la cirugía y permitió que la familia compartiera después de varias semanas separada.
Del llamado al presidente a la cirugía
La historia de Lucas adquirió repercusión nacional el 29 de agosto. En un video dirigido al presidente Abelardo De La Espriella, el niño contó que su familia llevaba más de un año intentando conseguir los exámenes y procedimientos que necesitaba. “Yo no me quiero morir”, expresó en aquella grabación. Su mensaje provocó la reacción de la ministra de Salud, Ana María Vesga, y posteriormente Nueva EPS confirmó que coordinaría su atención especializada.
Lucas fue trasladado desde Cúcuta hasta Floridablanca mediante un avión ambulancia. Allí comenzó una valoración integral que incluyó cateterismos, mediciones cardiovasculares y el análisis de una junta médica. El presidente también habló con el niño y aseguró que su Gobierno seguiría el caso. Ahora, casi tres semanas después de aquel primer llamado, Lucas enfrenta uno de los procedimientos más importantes de su proceso médico.
La atención permanece puesta en el parte que entreguen los especialistas o la familia. Hasta que exista esa información, no puede afirmarse que Lucas haya salido del quirófano ni anticiparse el resultado de la cirugía.

