Cerca de 1.600 estudiantes de la Institución Educativa Prudencia Daza, en Valledupar, comenzaron a regresar a las aulas después de permanecer alrededor de un mes desarrollando sus actividades académicas desde casa por los problemas en el sistema eléctrico del plantel. La presencialidad pudo retomarse luego de la instalación de un transformador provisional de 75 kVA.
El nuevo equipo permitió energizar nuevamente las aulas y poner en funcionamiento los ventiladores, una condición indispensable ante las altas temperaturas de Valledupar. Sin embargo, la solución todavía es temporal, pues la capacidad instalada no permite utilizar los sistemas de aire acondicionado de la institución.
Regreso a las aulas será progresivo
Jorge Díaz, representante de los padres de familia, explicó que durante los primeros días puede registrarse una asistencia menor mientras las familias se adaptan nuevamente a la presencialidad. La expectativa es que gradualmente la totalidad de los estudiantes retorne a sus jornadas habituales.
La emergencia comenzó a finales de agosto. El 24 de agosto la Alcaldía tuvo conocimiento de la falla del transformador que abastecía al colegio y posteriormente se determinó que el equipo de 50 kVA que venía utilizando la institución ya no tenía capacidad suficiente para responder a la demanda eléctrica actual.
Como consecuencia, los alumnos tuvieron que continuar el proceso educativo desde sus hogares mientras directivos, padres de familia, Secretaría de Educación y la empresa de energía buscaban una alternativa que permitiera recuperar la presencialidad.
El transformador de 75 kVA no es la solución definitiva
Aunque el regreso de los estudiantes representa un alivio para las familias, el problema eléctrico del Prudencia Daza no ha quedado resuelto completamente. El transformador de 75 kVA fue instalado como una medida provisional y solo permite operar los equipos básicos de la institución.
El proyecto definitivo contempla un transformador trifásico de 112,5 kVA, más del doble de la capacidad que tenía originalmente el colegio. Además del nuevo equipo, deben realizarse adecuaciones y revisiones de las redes internas antes de que el sistema pueda operar con toda su capacidad.
Según lo informado por el representante de los padres, el compromiso es que esta solución definitiva quede instalada para el próximo año escolar. Mientras tanto, las actividades presenciales continuarán utilizando ventiladores y con restricciones frente al uso simultáneo de equipos de mayor consumo.
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Un alivio para padres y estudiantes
El regreso también cambia la rutina de numerosas familias que durante varias semanas tuvieron que acompañar desde sus hogares las actividades escolares de los menores.
Los docentes permanecieron vinculados al plantel durante el periodo de educación en casa y la solución provisional se logró después de varias mesas de trabajo con la Secretaría de Educación de Valledupar.
Ahora la comunidad educativa mantiene la atención sobre la instalación del transformador definitivo. El reto será evitar que una problemática eléctrica que, según representantes de los padres, venía presentándose desde hace aproximadamente dos años, vuelva a interrumpir la educación presencial de cerca de 1.600 alumnos.

