
Más que una alerta sanitaria, el mensaje que hoy envían las autoridades en el Cesar de cara a la Semana Santa es de prevención. Aunque el departamento no reporta casos confirmados de fiebre amarilla ni sarampión, sí mantiene vigilancia reforzada por el aumento de viajeros, la circulación nacional de estas enfermedades y la necesidad de que la población revise sus esquemas de vacunación antes de salir de casa.
La Secretaría de Salud Departamental recordó que el Cesar es considerado zona de alto riesgo para fiebre amarilla por sus condiciones climáticas y ambientales, aunque hasta ahora se ha mantenido en cero casos confirmados. Según la entidad, ese resultado ha estado apoyado en jornadas intensificadas de vacunación y actividades pedagógicas que ya superan las 3.000 dosis aplicadas en lo corrido de 2026.
El enfoque no está solo en la vacuna. También se activó un plan de contingencia en salud para garantizar la atención durante la temporada alta de movilidad. La Gobernación declaró alerta verde en la red hospitalaria del departamento, mientras Valledupar adoptó alerta amarilla, con protocolos especiales en hospitales, clínicas y servicios de urgencias para responder a cualquier eventualidad durante estos días santos.
Las autoridades insisten en que el principal error es dejar la prevención para última hora. En el caso de la fiebre amarilla, la recomendación es aplicarse la vacuna al menos diez días antes de viajar a zonas de riesgo, para que el cuerpo alcance la protección adecuada. La inmunización está indicada para personas desde los 9 meses de edad, y el departamento asegura que hay disponibilidad de dosis tanto en hospitales públicos como en IPS vacunadoras de las EPS.
Frente al sarampión, el Cesar reporta cumplimiento en la meta de cobertura fijada para esta primera parte del año, aunque la vigilancia sigue activa debido a casos importados detectados en otras ciudades del país. La preocupación de fondo está en que las temporadas de viajes, como Semana Santa, aumentan la exposición y pueden facilitar brotes si la cobertura de vacunación cae por debajo de los niveles recomendados.
La preparación sanitaria también incluye controles sobre alimentos, especialmente pescado, cuyo consumo aumenta en estos días. Los equipos de salud intensificarán las acciones de inspección, vigilancia y control para reducir riesgos por enfermedades transmitidas por alimentos, una de las contingencias frecuentes en temporadas de alto movimiento de viajeros y reuniones familiares.
El panorama nacional explica por qué la recomendación es no bajar la guardia. Colombia mantiene una emergencia sanitaria por fiebre amarilla desde 2024, con cerca de 180 casos confirmados y alrededor de 80 muertes, además de una alerta por sarampión asociada a contagios importados. En ese contexto, el Cesar llega a Semana Santa sin casos, pero con la instrucción clara de sostener la prevención y fortalecer la respuesta hospitalaria.
Así, la recomendación para quienes viajan esta semana es simple: revisar el carné de vacunación, usar repelente, evitar la automedicación, acudir a consulta ante fiebre o síntomas de alarma y comprar alimentos solo en lugares seguros. La idea no es generar miedo, sino evitar que unas vacaciones o un viaje religioso terminen en una urgencia prevenible.