El investigador presenta este jueves en Valledupar Raíces: Música, conflicto e inmortalidad cultural en el vallenato, 34 años después de publicar Cultura vallenata: origen, teoría y pruebas.
Treinta y cuatro años después de publicar una de sus investigaciones más reconocidas sobre los orígenes del vallenato, Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa vuelve a poner la mirada sobre las raíces de esta cultura. El historiador, investigador, escritor y compositor presenta este jueves 8 de octubre, a las 4:00 de la tarde, su nuevo libro Raíces: Música, conflicto e inmortalidad cultural en el vallenato, durante un encuentro convocado por la Academia de Historia del Valle de Upar y El Pilón.
La presentación tendrá lugar en la sede de la Academia de Historia, ubicada en la calle 15 #7-61, Centro Histórico de Valledupar. Más allá de la aparición de un nuevo título sobre la música de acordeón, la publicación adquiere relevancia por la trayectoria de su autor y por una pregunta que ha atravesado buena parte de su trabajo intelectual: ¿de dónde proviene la cultura vallenata y qué procesos históricos permitieron su formación y permanencia?
Una investigación que comenzó mucho antes de Raíces
Para entender la dimensión del nuevo libro hay que regresar a 1992. Ese año Gutiérrez Hinojosa publicó Cultura vallenata: origen, teoría y pruebas, bajo el sello Plaza & Janés. La obra, de 608 páginas, desarrolla una investigación que no comienza directamente con el acordeón. Entre sus primeros apartados aparecen asuntos como el Valle de Upar entendido como concepto geográfico-cultural, la conquista del territorio y las etnias que lo habitaron, antes de avanzar hacia los procesos relacionados con la conformación de la cultura y la música vallenatas.
Ese recorrido ayuda a comprender una característica del trabajo de Tomás Darío: para estudiar el vallenato hay que mirar más atrás que el vallenato mismo. Indígenas, africanos, europeos, instrumentos, cantos, territorio, conquista, mestizaje y tradición aparecen dentro del universo investigativo de aquella obra; por eso, resulta especialmente sugestivo que, más de tres décadas después, su nueva publicación lleve precisamente por nombre Raíces.
Música, conflicto e “inmortalidad cultural”
El subtítulo abre otro interrogante: Música, conflicto e inmortalidad cultural en el vallenato. Hasta ahora no se conoce públicamente una sinopsis extensa, índice o ficha editorial que permita establecer con precisión cómo desarrolla Gutiérrez Hinojosa los conceptos de “conflicto” e “inmortalidad cultural” dentro de la nueva obra. Por esa razón, sería apresurado reducir el primero únicamente al conflicto armado o anticipar las conclusiones del autor; sin embargo, existe un antecedente que ayuda a contextualizar la preocupación de Gutiérrez por la permanencia de la cultura vallenata.
En 2014, cuando se impulsaba la inclusión del vallenato tradicional en la Lista de Salvaguardia Urgente del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, el investigador respaldó el proceso y expresó preocupación por las amenazas que podían poner en riesgo la continuidad del vallenato tradicional. Su planteamiento iba más allá de defender un género musical: relacionaba esa manifestación con la identidad y distintos aspectos de la vida cotidiana de la región. Vista desde ese antecedente, la expresión “inmortalidad cultural” que ahora aparece en el título de Raíces plantea una pregunta atractiva para lectores e investigadores: ¿cómo logra una cultura permanecer cuando la sociedad que la produjo cambia? La respuesta deberá buscarse en el libro.
Tomás Darío también ha hecho vallenato
Existe otra particularidad que diferencia a Gutiérrez Hinojosa de un investigador que observa el fenómeno exclusivamente desde los archivos: también ha participado directamente de la creación vallenata. En 1980 ganó el concurso de Canción Vallenata Inédita del Festival de la Leyenda Vallenata con Voz de acordeones. La canción fue grabada ese mismo año por Rafael Orozco e Israel Romero con el Binomio de Oro, lo que convirtió la composición en otra de las referencias conocidas dentro de su trayectoria.
Esa doble condición —investigador y protagonista de la cultura que investiga— ha acompañado buena parte de su vida intelectual y artística. Gutiérrez Hinojosa también ha estado ligado a diferentes procesos culturales de la región y a espacios de investigación y preservación del folclor vallenato.
Un nuevo capítulo, 34 años después
Todavía quedan detalles de Raíces por conocerse, entre ellos el número de páginas, la estructura, la editorial, los capítulos y el alcance preciso de las tesis planteadas por su autor. Esos elementos probablemente comenzarán a despejarse durante la presentación de este jueves en Valledupar.
Pero hay algo que sí puede afirmarse desde ahora: Raíces se incorpora a una trayectoria investigativa de varias décadas dedicada a indagar cómo se formó la cultura vallenata, qué pueblos participaron en ese proceso y cómo una expresión nacida en un territorio específico terminó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos culturales de Colombia.
En 1992, Tomás Darío Gutiérrez Hinojosa llamó a aquella búsqueda Cultura vallenata: origen, teoría y pruebas. En 2026 vuelve sobre el territorio que ha investigado durante buena parte de su vida. Esta vez, el punto de partida cabe en una sola palabra: Raíces.

