El traslado de presos de alto perfil continúa bajo el gobierno del presidente Abelardo De La Espriella. Este martes 25 de agosto, el mandatario anunció que ordenó movilizar desde Barranquilla hacia Bogotá a 20 personas privadas de la libertad, varias de ellas señaladas de tener vínculos con estructuras criminales como Los Costeños y Los Pepes. La decisión se suma a los centenares de movimientos penitenciarios ejecutados durante las primeras semanas de la nueva administración.
Según explicó De La Espriella en su cuenta de X, diez de los internos permanecían recluidos en estaciones de Policía y otros diez estaban en la Cárcel Distrital de Alto Poder Criminal de Barranquilla. El presidente afirmó que impartió directamente la orden al INPEC con el propósito de terminar lo que calificó como “zonas de confort” dentro del sistema penitenciario.
Traslado de presos de alto perfil: estos son algunos de los nombres
Entre las personas mencionadas por el presidente aparecen Rodrigo Javier Pantoja Linero, alias “Rodrigo” o “El Gamo”, señalado de pertenecer a Los Pepes, y Brayan Camilo Lobo Guerrero, alias “El Lobo” o “Comandante Gabino”, señalado de integrar Los Costeños.
De La Espriella también mencionó a Fabio Andrés Diazgranados Pallares, alias “Caballo”; Adrián Hernán Guerrero Peña, alias “El Miquito”; Erick Fabián Molina Mendoza; Carlos Mario Polo Pérez, alias “Pastel”; Jesús Andrés Arrieta Mercado, alias “Makelele”; Andrés Felipe Londoño Cáceres, alias “Chocolate”; José Eulises Flórez Blanco, alias “Ñeco”; José Luis Barrios Álvarez, alias “El Huequito”; Dairo Luis García Quintero, alias “El Pequeño”, y Wuainer Jesús Altamar Medina, alias “El Gordo Pan”. Los señalamientos sobre pertenencia a estructuras criminales corresponden a la información divulgada por el mandatario.
Primero llegarán a Bogotá y después serán redistribuidos
El traslado se desarrolla con acompañamiento de la Fuerza Pública y estrictas medidas de seguridad. De acuerdo con el jefe de Estado, el dispositivo busca prevenir fugas, intentos de rescate o atentados durante la movilización de los internos.
Sin embargo, Bogotá no será necesariamente el destino definitivo. El presidente aseguró que, después de su llegada a la capital, los 20 privados de la libertad serán distribuidos durante los siguientes 15 días entre diferentes establecimientos penitenciarios del país. El INPEC definirá los destinos según las condiciones y determinaciones de seguridad de cada caso.
En su pronunciamiento, De La Espriella sostuvo que el objetivo es impedir que desde los establecimientos carcelarios continúen las extorsiones, amenazas o la coordinación de actividades criminales. Además, aseguró que su Gobierno mantendrá los movimientos necesarios para reforzar el control del Estado dentro de las prisiones.
El INPEC ya supera los 400 traslados durante el nuevo Gobierno
La operación de Barranquilla se conoce después de que el INPEC confirmara la magnitud de los movimientos realizados durante los primeros días de la nueva administración. Entre el 7 y el 8 de agosto fueron trasladadas 403 personas privadas de la libertad desde diferentes establecimientos del país: 39 movimientos ocurrieron el 7 de agosto y otros 364 al día siguiente.
Las razones no fueron iguales en todos los casos. Según la información entregada por el INPEC, los movimientos respondieron, entre otros factores, a condiciones de seguridad, mantenimiento del orden interno, descongestión penitenciaria, protección de privados de la libertad y funcionarios, alertas de riesgo y solicitudes relacionadas con algunos internos. Por eso, no todos los más de 400 traslados pueden clasificarse automáticamente como movimientos de presos de alto perfil.
Además, el 24 de agosto fuentes del INPEC confirmaron que ya se habían realizado más de 400 traslados desde la llegada de De La Espriella a la Presidencia. En ese momento también se conoció que Barranquilla sería escenario de una nueva operación con internos considerados de especial interés para las autoridades.
Los primeros 117 reclusos marcaron el comienzo de la estrategia
Noticias del Cesar ya había documentado uno de los primeros movimientos de esta política penitenciaria. El 8 de agosto, el Gobierno informó inicialmente el traslado de 117 reclusos hacia establecimientos de mayor seguridad en Bogotá, Medellín, Girón, Valledupar, La Dorada, Palmira, Ibagué y El Barne.
Ese episodio generó una discusión adicional porque parte de los internos había estado vinculada con procesos de negociación adelantados durante el gobierno de Gustavo Petro. Sin embargo, la revisión realizada por este medio estableció que no existían elementos para asegurar que los 117 fueran “gestores de paz”, pues los documentos oficiales diferenciaban entre esa figura y la de voceros de procesos sociojurídicos.
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El futuro del INPEC también está bajo discusión
Los traslados ocurren mientras el Gobierno analiza cambios de mayor alcance para el sistema penitenciario. Noticias del Cesar informó recientemente que el Ejecutivo estudia una eventual transformación del INPEC, incluida la posibilidad de trasladarlo del Ministerio de Justicia al Ministerio de Defensa.
Hasta el momento ese cambio no está formalizado. Sin embargo, el debate coincide con la intención expresada por el Gobierno de aumentar la disciplina, reforzar la seguridad penitenciaria y reducir la capacidad de las estructuras criminales para operar desde las cárceles.
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Así, el nuevo traslado de presos de alto perfil desde Barranquilla representa la continuación de una política que comenzó prácticamente desde la posesión presidencial. La dimensión real de sus resultados, sin embargo, dependerá no solo del número de internos movilizados, sino de la capacidad del Estado para impedir que las redes criminales reconstruyan sus canales de comunicación desde los nuevos establecimientos penitenciarios.


