El ultimátum de Abelardo al ELN tiene dos nuevos destinatarios. El presidente electo señaló a alias “Zorrito” y alias “Volkswagen”, quienes tendrían presencia armada en los Santanderes. Abelardo de la Espriella les dio menos de un mes para abandonar las armas y someterse a la justicia. Además, anunció que su Gobierno los perseguirá si rechazan esa oportunidad.
La advertencia ocurrió este martes 14 de julio en Bucaramanga. Allí, el mandatario electo participó en un empalme territorial con el gobernador, varios alcaldes y otras autoridades de Santander.
Ultimátum de Abelardo al ELN y sus cabecillas
De la Espriella dirigió su mensaje contra alias “Zorrito”, señalado integrante del Frente Camilo Torres Restrepo. También mencionó a alias “Volkswagen”, a quien relacionó con el Frente Efraín Pabón.
Ambos hombres serían integrantes del Ejército de Liberación Nacional y operarían en Santander y Norte de Santander, según la información divulgada durante el encuentro. “Tienen menos de un mes para desmovilizarse. Bandido que no se someta a la ley será perseguido”, advirtió el presidente electo.
De esta manera, el ultimátum de Abelardo al ELN establece como fecha límite el próximo 7 de agosto. Ese día comenzará oficialmente el nuevo Gobierno. Blu Radio informó que De la Espriella también prometió fortalecer la seguridad, recuperar el control territorial y aumentar la presencia institucional en los Santanderes.
Existe una diferencia sobre el alias de uno de los señalados. La FM lo menciona como “Zorrillo”, mientras Blu Radio e Infobae lo identifican como “Zorrito”. Por esa razón, esta nota utiliza el nombre “Zorrito”, aunque deja constancia de la diferencia entre las publicaciones consultadas.
Abelardo promete recuperar el control territorial
Durante su intervención, De la Espriella afirmó que Santander tendrá un lugar prioritario dentro de su administración.
El presidente electo habló de seguridad, infraestructura, salud y oportunidades para los jóvenes. También aseguró que visitará con frecuencia los departamentos para vigilar la inversión de los recursos públicos. Sin embargo, el eje central de su discurso estuvo en el orden público. De la Espriella reiteró que su Gobierno exigirá el sometimiento de las organizaciones armadas.
Según sus anuncios, quienes acepten esa vía recibirán solamente los beneficios establecidos por la ley. Quienes la rechacen enfrentarán operaciones de la Fuerza Pública. El ultimátum de Abelardo al ELN forma parte de una estrategia que el mandatario electo ha presentado durante sus recorridos regionales.
Ya había lanzado advertencias en el Catatumbo
Durante una visita anterior a Cúcuta, De la Espriella lanzó una advertencia similar contra alias “Alfred” y alias “Andrey”. Fuentes periodísticas señalan a “Alfred” como integrante del Frente de Guerra Nororiental del ELN. A “Andrey” lo relacionan con el Frente 33 de las disidencias de las Farc.
En esa ocasión, el presidente electo también les dio un mes para entregarse. Además, anunció que las autoridades reactivarán las órdenes de captura vigentes desde el 7 de agosto. El general retirado Jorge Enrique Mora, ministro de Defensa designado, explicó que el próximo Gobierno coordinará esas acciones con la Fiscalía General de la Nación.
El antecedente de alias “Bendito Menor”
La advertencia contra los dos presuntos integrantes del ELN se suma al anuncio relacionado con alias “Naín” o “Bendito Menor”. Las autoridades señalan a este hombre como cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, conocidas también como Los Pachenca.
De la Espriella lo calificó como un “objetivo de alto valor” de su próximo Gobierno. Además, pidió preparar las acciones necesarias para capturarlo. El anuncio surgió después de que “Bendito Menor” apareciera en una caravana de motocicletas por las calles de Riohacha, en La Guajira.
A diferencia de alias “Zorrito” y “Volkswagen”, “Bendito Menor” no pertenece al ELN. Las autoridades lo vinculan con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada. Con el nuevo ultimátum de Abelardo al ELN, el presidente electo continúa identificando los primeros objetivos de su política de seguridad. Las eventuales operaciones deberán respetar la Constitución, la ley y los derechos humanos.


