Evacuación de edificios durante un terremoto: qué hacer y qué evitar

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Vivir en un piso alto cambia por completo la reacción frente a un sismo. La evacuación de edificios durante un terremoto no consiste en salir corriendo apenas comienza el movimiento. Tampoco significa tomar el ascensor para llegar más rápido a la calle. Expertos y organismos de gestión del riesgo coinciden en una regla esencial: primero hay que protegerse y, después de la sacudida fuerte, evaluar cómo salir de manera segura.

El reciente terremoto que volvió a poner sobre la mesa el riesgo sísmico también dejó una pregunta práctica para quienes viven o trabajan en edificios de varios pisos: ¿qué debe hacer una persona cuando comienza a temblar y está lejos de la salida?

Evacuación de edificios durante un terremoto: no empiece corriendo

Uno de los errores más peligrosos puede aparecer por instinto. Empieza el movimiento y las personas intentan llegar inmediatamente a la calle. Sin embargo, ese recorrido puede exponerlas a vidrios, objetos desprendidos, fachadas, elementos del techo y otras amenazas.

El Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático, IDIGER, señala que no se debe salir corriendo apenas empieza a temblar. La recomendación es protegerse en un lugar seguro previamente identificado. Además, advierte que las escaleras no pueden considerarse automáticamente seguras mientras ocurre el movimiento. Su comportamiento depende de su resistencia, estabilidad y condiciones estructurales.

Por eso, quien se encuentre en un apartamento u oficina de altura debe evitar una carrera hacia las escaleras mientras el edificio todavía se mueve.

Esta recomendación adquiere especial importancia en Valledupar. La ciudad ha crecido verticalmente y hoy existen numerosos conjuntos residenciales y edificios de varios niveles. Noticias del Cesar ya examinó ese escenario en la primera entrega del especial sobre riesgo sísmico en Valledupar y la preparación del Cesar. Allí, ingenieros, constructores y Gestión del Riesgo analizaron las condiciones de la región.

El ascensor puede convertirse en una trampa

Sobre los ascensores existe una recomendación mucho más contundente. Un ascensor convencional no debe utilizarse durante un terremoto.

Nancio Galván explica la evacuación de edificios durante un terremoto
Nancio Galván, presidente de la Sociedad de Ingenieros del Cesar, explicó que una evacuación segura debe prepararse antes de una emergencia. Foto: Noticias del Cesar.

Nancio Galván Barfros, presidente de la Sociedad de Ingenieros del Cesar, explicó a Noticias del Cesar que una emergencia puede provocar cortes de energía. También puede detener la cabina entre pisos o afectar componentes del sistema.

“Los ascensores no deben utilizarse durante un incendio ni durante un sismo”, explicó Galván. Hizo una excepción para sistemas especiales que hayan sido diseñados expresamente para evacuación y cuyo protocolo autorice su utilización.

La advertencia coincide con las recomendaciones oficiales. El IDIGER señala que no se recomienda utilizar ascensores durante un sismo y plantea el uso de las escaleras una vez haya terminado el movimiento fuerte.

Por eso, apretar el botón del ascensor apenas comienza el temblor puede ser exactamente lo contrario de una salida segura.

Entonces, ¿cuándo deben utilizarse las escaleras?

Aquí aparece una diferencia fundamental. Una cosa es bajar por las escaleras mientras el edificio está sacudiéndose y otra evacuarlas después de que termina el movimiento fuerte.

Una vez cesa la sacudida principal, las personas deben conservar la calma y seguir el procedimiento establecido para su edificio. Si corresponde evacuar y la ruta permanece disponible, las escaleras previstas para salida se convierten normalmente en la vía de evacuación.

Galván lo resume de manera sencilla: la salida debe realizarse “manteniendo la calma, sin correr ni empujar y siguiendo las señales y las instrucciones de los responsables de la emergencia”.

La Guía de Preparativos ante Sismo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres insiste, además, en que la preparación debe comenzar antes del evento. Incluye acciones para ejecutar antes, durante y después del movimiento.

Las escaleras tampoco son indestructibles

Existe otra creencia que merece cuidado: pensar que una escalera siempre permanecerá intacta porque forma parte del edificio.

No necesariamente. La normativa colombiana establece condiciones específicas para las escaleras utilizadas como medio de evacuación. Entre otras exigencias, deben ser construcciones fijas y permanentes. Las escaleras interiores consideradas como salidas también requieren protección frente al fuego y al humo.

Además, experiencias internacionales demuestran que un terremoto fuerte puede afectar las escaleras.

Un estudio publicado en Bulletin of Earthquake Engineering analizó daños en escaleras de concreto reforzado en 91 edificios afectados por los terremotos de Kahramanmaraş, Turquía, en 2023. Los investigadores documentaron agrietamientos, fallas y casos en los cuales la evacuación vertical podía retrasarse o quedar bloqueada.

El antecedente no significa que todas las escaleras vayan a fallar. Tampoco permite trasladar esos porcentajes directamente a Valledupar. Sí demuestra que las rutas de evacuación también forman parte del problema estructural que debe revisarse después de una sacudida fuerte.

De hecho, investigaciones posteriores al terremoto de Christchurch, Nueva Zelanda, de 2011 documentaron colapsos y daños graves en escaleras de varios edificios. En el Forsyth Barr Building se produjo el colapso de tramos que comunicaban numerosos niveles.

Por eso, no existe respaldo suficiente para repetir como regla que “la mayoría de los muertos en terremotos aparecen en las escaleras”. La revisión realizada para este artículo no encontró una estadística sólida que permita sostener esa afirmación. Lo que sí está documentado es que una escalera puede resultar dañada y perder su capacidad de servir como ruta segura.

Después del terremoto, cuidado con volver a subir

Otro momento crítico aparece cuando termina la evacuación. Galván advierte que las escaleras y las rutas deben ser inspeccionadas antes de ordenar el reingreso. Una grieta, un desplazamiento o un daño en elementos de soporte puede no resultar evidente para una persona sin conocimientos técnicos.

Por eso, después de un movimiento fuerte no conviene regresar inmediatamente al apartamento para buscar documentos, mascotas u objetos olvidados si las autoridades o responsables del edificio no han determinado que existe una condición segura.

Esta preocupación conecta con otra discusión abierta en Valledupar. Noticias del Cesar analizó recientemente quién controla la construcción sismorresistente en Valledupar. En esa investigación, Galván sostuvo que Colombia cuenta con una normativa robusta, aunque el reto está en su cumplimiento.

La seguridad, entonces, no depende únicamente de que exista una norma. También requiere diseño adecuado, construcción responsable, mantenimiento y control.

El administrador del edificio también tiene tareas antes del desastre

Nancio Galván durante entrevista sobre evacuación de edificios durante un terremoto
Nancio Galván, presidente de la Sociedad de Ingenieros del Cesar, durante una entrevista sobre los protocolos de evacuación en edificios ante terremotos y otras emergencias. Foto: Noticias del Cesar.

Galván introduce otro elemento que suele pasar inadvertido. La responsabilidad no comienza cuando suena una alarma. El presidente de la Sociedad de Ingenieros del Cesar señala que las administraciones deben conocer las rutas de evacuación. También deben mantenerlas despejadas y preparar a residentes, trabajadores y visitantes.

Además, recomienda contar con señalización, iluminación, salidas identificadas y sistemas de protección. A esto se suman capacitaciones y simulacros.

La Ley 675 de 2001, que regula la propiedad horizontal, establece funciones de administración, cuidado y vigilancia sobre los bienes comunes. También obliga al administrador a ejecutar actuaciones para su conservación dentro de las funciones que le corresponden.

Galván considera fundamental, además, la coordinación con los cuerpos de Bomberos y las oficinas territoriales de Gestión del Riesgo. “Una evacuación segura se prepara antes de la emergencia”, sostiene.

El simulacro puede descubrir el problema antes del terremoto

Para Galván, un simulacro tiene dos funciones principales. Primero, enseña a las personas qué deben hacer. Segundo, permite descubrir aquello que no funciona. Ese segundo objetivo puede ser decisivo.

Un ejercicio puede mostrar una puerta bloqueada, una escalera obstruida o una señal que nadie logra identificar. También puede revelar que los residentes desconocen el punto de encuentro.

Incluso puede demostrar que nadie sabe quién debe orientar la evacuación de un determinado piso. Por eso, Galván plantea la conveniencia de preparar personas que puedan liderar esos procedimientos por niveles. La idea busca impedir que cada habitante tome una decisión diferente en el momento de mayor tensión.

Niños, adultos mayores y personas con movilidad reducida necesitan un plan

Un plan de evacuación tampoco puede diseñarse pensando únicamente en personas que pueden bajar rápidamente varios pisos. Galván pide incluir a niños, adultos mayores y personas con movilidad reducida. Cada edificio debe anticipar cómo ayudará a quienes necesiten asistencia.

El ingeniero considera preferible, cuando sea posible, que una persona con movilidad reducida ocupe niveles inferiores. Sin embargo, esta recomendación corresponde a su criterio profesional y no debe interpretarse como una regla general que sustituya las normas de accesibilidad.

La obligación principal es otra: el plan de emergencia debe contemplar a todas las personas y prever mecanismos reales para auxiliarlas.

Qué hacer si tiembla y usted está en un edificio

Ante un terremoto, estas son las acciones esenciales:

  • No salga corriendo mientras ocurre el movimiento fuerte.
  • Protéjase de vidrios, lámparas, muebles y objetos que puedan caer.
  • No utilice el ascensor convencional.
  • Espere a que termine la sacudida fuerte antes de iniciar una evacuación.
  • Si debe salir, siga las rutas establecidas y las instrucciones del personal responsable.
  • Utilice las escaleras previstas para evacuación si se encuentran disponibles.
  • No corra, no empuje y mantenga libres los accesos.
  • Diríjase al punto de encuentro definido por el edificio.
  • No regrese hasta que existan condiciones seguras.
  • Si observa daños importantes, informe a los organismos de emergencia.

Más allá de la lista, existe una pregunta que cada residente debería poder responder hoy: ¿sé exactamente qué debo hacer si mi edificio comienza a moverse? Si la respuesta es no, el problema comienza antes del próximo terremoto.

La principal enseñanza de Galván apunta precisamente en esa dirección. La seguridad de un edificio no termina en sus columnas, vigas o placas. También depende de que existan rutas utilizables, personas preparadas y un procedimiento conocido antes de la emergencia.

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