El senador Didier Lobo Chinchilla cuestionó públicamente a Avianca luego de un nuevo retraso registrado en la ruta aérea Valledupar–Bogotá. Según relató, la aeronave debía aterrizar en la capital del Cesar a las 7:45 de la mañana y despegar hacia Bogotá a las 8:30, pero llegó con más de una hora de demora.
De acuerdo con el congresista, cuando los pasajeros ya se disponían a continuar el viaje fueron informados de que debían descender del avión debido a una restricción operacional prevista en el aeropuerto El Dorado. Posteriormente, les comunicaron que el vuelo saldría hacia las 11:00 de la mañana, lo que retrasaría todavía más la llegada a Bogotá.
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Lobo cuestiona impacto de retrasos sobre los pasajeros
Lobo centró sus críticas en las consecuencias que este tipo de demoras puede generar para quienes viajan por motivos médicos, laborales o personales. El senador cuestionó quién responde por las citas, reuniones y compromisos que pueden perderse cuando un vuelo cambia de horario con poca anticipación.
El episodio reabrió además el debate sobre la conectividad aérea de Valledupar, una ciudad que mantiene una oferta limitada frente a otros aeropuertos regionales. Para Lobo, la falta de alternativas reduce el margen de reacción de los pasajeros cuando se presentan retrasos, cancelaciones o dificultades operativas.
Pide más opciones aéreas para Valledupar y el Cesar
El senador insistió en que Valledupar y el Cesar necesitan ampliar sus opciones de conexión aérea con otras ciudades del país. En su opinión, una mayor competencia permitiría a los usuarios contar con más alternativas y disminuir la dependencia de una oferta concentrada en pocas frecuencias.
También pidió que las aerolíneas mejoren la información suministrada a los viajeros y respeten los tiempos de quienes compran un tiquete bajo una programación determinada. El reclamo apunta especialmente a que las contingencias operativas sean comunicadas con oportunidad y claridad.
Por ahora, el pronunciamiento de Lobo refleja una inconformidad que también ha sido expresada por viajeros frente a retrasos en la ruta Valledupar–Bogotá. El caso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer la conectividad aérea del Cesar y mejorar la experiencia de los pasajeros que utilizan el aeropuerto Alfonso López Pumarejo.

