El presidente Abelardo De La Espriella aseguró en San Juan del Cesar que el agua de la represa El Cercado “ya llega” a La Junta, La Peña y Curazao; sin embargo, el contrato destinado a conducirla desde la planta de tratamiento hasta esos tres corregimientos reportaba apenas entre 42 % y 43 % de avance. La contradicción alrededor del acueducto de La Junta abre una pregunta inevitable: ¿quién informó al mandatario antes de su discurso? Noticias del Cesar no ha establecido que alguna persona o entidad haya engañado deliberadamente al presidente. Tampoco se conoce qué documento utilizó para preparar su intervención. No obstante, sus palabras presentan como una realidad actual algo que todavía se encuentra en construcción.
Durante su discurso, De La Espriella comenzó por referirse al Proyecto Multipropósito Río Ranchería. El mandatario recordó los años transcurridos desde la construcción de la represa y anunció gestiones para poner en marcha sus componentes productivos; posteriormente, hizo una afirmación que llamó la atención de las comunidades:
“El agua en El Cercado ya llega a Fonseca, a San Juan y corregimientos como La Junta, La Peña y Curazao”.
Después señaló que existe la posibilidad de extender el sistema hasta Barrancas y Hatonuevo; además, habló de complementar la infraestructura regional para llevar agua a las familias y fortalecer la producción agropecuaria.
Acueducto de La Junta todavía está en construcción
La afirmación presidencial contrasta con los documentos y testimonios reunidos durante más de dos meses por Noticias del Cesar. La solución para abastecer a La Junta, La Peña y Curazao no corresponde a una sola obra. En realidad, depende de dos contratos distintos. El primero es el Contrato de Obra 001 de 2024. Su propósito consiste en conducir agua cruda desde la infraestructura de la represa El Cercado hasta la planta de tratamiento de San Juan del Cesar. ESEPGUA adjudicó este componente por $10.247.917.646,60.
La obra llegó a reportar un avance físico del 99 %; sin embargo, posteriormente apareció en SECOP una quinta suspensión; por eso, todavía deben aclararse su cierre contractual, recibo definitivo y operación efectiva. El segundo componente corresponde al Contrato de Obra 209 de 2025. Este sí debe transportar el agua tratada desde San Juan del Cesar hasta La Junta, La Peña y Curazao. Su valor asciende a $24.745.009.751.
Por tanto, que el agua cruda llegue desde El Cercado hasta la planta no significa que llegue automáticamente a las viviendas de los tres corregimientos. El alcalde Cubita Urbina ya había reconocido esa diferencia. En julio explicó que la conexión con la represa no permitiría prestar inmediatamente el servicio en La Junta, La Peña y Curazao. La razón era sencilla: la segunda obra todavía estaba en ejecución.
La obra reportaba entre 42 % y 43 %
La información más reciente conocida por este medio surgió durante una visita de la gerente de ESEPGUA, Andreína García. El recorrido se realizó el 11 de septiembre, seis días antes del discurso presidencial. Jhon Acosta, presidente de la Junta de Acción Comunal de La Junta, aseguró que durante la jornada se habló de un avance aproximado entre 42 % y 43 %. Una segunda fuente presente coincidió con esa cifra.
Además, se manejó una estimación cercana a seis meses para terminar los trabajos, siempre que el proyecto continuara sin nuevos obstáculos. La comunidad manifestó que aceptaría, incluso, un plazo de ocho meses si la obra quedaba funcionando correctamente. La sexta entrega de esta investigación también documentó otros problemas. Entre ellos aparecen atrasos en los pagos a trabajadores, dudas sobre el trazado y falta de información contractual actualizada. Así, entre el último reporte comunitario y la visita presidencial transcurrió menos de una semana. En ese periodo no se anunció la terminación del 57 % restante ni la entrada en funcionamiento del sistema.
Un comunicado oficial pudo generar la confusión
Existe una pista sobre el posible origen de la información entregada al presidente. La Agencia de Desarrollo Rural publicó recientemente que comenzó el suministro de agua cruda desde El Cercado hacia la planta de tratamiento de Corral de Piedra. La publicación de la ADR presentó el avance como un beneficio directo para más de 45.000 habitantes de San Juan del Cesar, La Junta, La Peña y Curazao; incluso, afirmó que esas comunidades contaban desde ese momento con un suministro confiable para el abastecimiento humano.
Sin embargo, el comunicado se refiere a la llegada de agua cruda hasta la planta de tratamiento. No demuestra que el líquido tratado ya recorra la segunda conducción ni que esté llegando de manera permanente a las viviendas de los tres corregimientos. Este lenguaje pudo provocar una interpretación equivocada. Alguien pudo convertir un avance parcial del sistema en la afirmación general de que el agua “ya llega” a las comunidades; no obstante, esta posibilidad debe ser aclarada por las entidades responsables.
Agua potable y agua productiva no son lo mismo
El discurso también reunió dos componentes relacionados, pero diferentes; por una parte, está el abastecimiento para consumo humano; por otra, aparece el agua destinada a los distritos de riego y la producción agropecuaria. Dos días antes de la visita presidencial, la ADR informó que todavía debía revisar aspectos técnicos y jurídicos para la futura operación de los distritos Ranchería y San Juan del Cesar. La entidad programó una mesa con Corpoguajira para el 28 de septiembre.
Por tanto, tampoco estaba completamente operativa la dimensión productiva presentada durante el discurso. Existen avances, infraestructura y una hoja de ruta, pero también permanecen asuntos pendientes. De La Espriella ordenó al ministro de Agricultura buscar cooperación internacional y estructurar un vehículo financiero para avanzar en el proyecto. Ese sí constituye un compromiso nuevo del Gobierno; sin embargo, no reemplaza las obligaciones contractuales existentes alrededor del agua potable.
¿Quién preparó la información entregada a Abelardo?
La contradicción admite varias explicaciones. El presidente pudo recibir información incorrecta o incompleta. También pudieron confundir la aducción El Cercado–PTAP con la conducción hacia los corregimientos. Otra posibilidad es que presentaran todo el sistema como terminado, aunque uno de sus componentes seguía en construcción; finalmente, el mandatario pudo expresarse de forma imprecisa al interpretar los datos preparados para su intervención.
Todavía no existe evidencia para escoger definitivamente una de estas posibilidades; por eso, la pregunta del título permanece abierta. Presidencia deberá explicar qué entidad suministró la información utilizada en el discurso. El Ministerio de Agricultura tendrá que precisar si el mandatario hablaba del componente potable, del productivo o de ambos. Asimismo, ESEPGUA debe informar que el agua tratada no llega aún a La Junta, La Peña y Curazao. También debe revelar el porcentaje actualizado del contrato y la fecha prevista para terminarlo. La Gobernación y la Alcaldía deberán aclarar qué información entregaron antes del evento; finalmente, el Consorcio AGEO219 y la interventoría tendrán que certificar cuánto se ha ejecutado realmente.
La pregunta sigue siendo abrir la llave
Noticias del Cesar comenzó esta investigación mostrando cómo las familias continuaban dependiendo de pozos, carrotanques y un sistema artesanal. Después reconstruyó los contratos, las suspensiones y las promesas que rodean una inversión cercana a $35.000 millones. El problema no es que Abelardo haya anunciado una obra futura. Tampoco se cuestiona que el Gobierno quiera ampliar el sistema. El problema es que afirmó que el agua ya llega a comunidades donde la conducción todavía estaba incompleta.
La medida del resultado no es que el agua cruda alcance una planta ni que exista una tubería enterrada. Para las familias, el proyecto estará terminado cuando puedan abrir la llave de sus viviendas y recibir agua potable de manera permanente. Hasta que eso ocurra, La Junta, La Peña y Curazao seguirán esperando una respuesta. Ahora también necesitan saber quién le dijo al presidente que el agua ya había llegado.

