El expresidente reveló que le recordó al mandatario electo su anuncio de respetar la independencia del Congreso. De la Espriella respondió que había comprometido su palabra con Alfredo Deluque.
Uribe marca distancia de De la Espriella por la disputa alrededor de la Presidencia del Senado. El exmandatario aseguró que cuestionó personalmente al presidente electo por involucrarse en esa elección, pese a que había anunciado que respetaría la autonomía del poder legislativo.
Según el relato de Álvaro Uribe, durante la conversación le recordó a Abelardo de la Espriella que había manifestado públicamente su intención de no intervenir en las decisiones internas del Congreso. El próximo mandatario le habría respondido que mantiene un compromiso personal con el senador Alfredo Deluque, aspirante del Partido de la U.
La revelación amplía el alcance de la controversia. El debate ya no se limita a determinar cuál candidato reúne más votos, sino que también plantea interrogantes sobre la relación entre el discurso de independencia institucional del presidente electo y el respaldo político de su sector a Deluque.
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La distancia entre Uribe y De la Espriella
La diferencia entre ambos dirigentes quedó expuesta después de que el expresidente le solicitara a De la Espriella aplazar su compromiso con Deluque y respaldar a Honorio Henríquez, candidato presentado por el Centro Democrático.
Uribe argumentó que Henríquez pertenece al partido que ejerció una oposición permanente al Gobierno de Gustavo Petro y que fue la primera colectividad en declararse partido de gobierno tras la victoria de De la Espriella; Sin embargo, el mandatario electo no habría aceptado la petición. De acuerdo con Uribe, De la Espriella insistió en que Deluque es su amigo y que había comprometido su palabra con él.
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La independencia del Congreso entra en discusión
Formalmente, la elección del presidente del Senado corresponde a los congresistas y se define mediante una votación interna. Sin embargo, los gobiernos suelen participar políticamente en la construcción de las mayorías que integran las mesas directivas y que posteriormente resultan fundamentales para tramitar sus proyectos.
Por eso, el reclamo de Uribe tiene un componente institucional y otro político. El expresidente no solo busca asegurar una posición de poder para su partido. También le reprocha a De la Espriella que impulse una candidatura específica después de presentarse como respetuoso de la autonomía del Legislativo.
Medios nacionales ya habían señalado esa aparente tensión. Aunque el presidente electo ha sostenido que respetará la independencia del Congreso, su futuro ministro del Interior y otros integrantes de su entorno han promovido abiertamente a Deluque para dirigir el Senado.
El compromiso personal invocado por De la Espriella tampoco es un detalle menor. De ser exacta la versión entregada por Uribe, la preferencia por Deluque no respondería únicamente a un acuerdo entre partidos o a una estrategia para construir mayorías, sino también a una promesa hecha directamente por el presidente electo.
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Deluque y Henríquez se disputan la Presidencia
Alfredo Deluque llega a la elección con el respaldo de sectores del Partido de la U y de congresistas pertenecientes a otras colectividades. El senador guajiro también ha sostenido conversaciones para consolidar una mayoría antes de la instalación del nuevo Congreso.
El Centro Democrático, por su parte, mantiene la candidatura de Honorio Henríquez. La colectividad sostiene que tiene derecho a presidir el Senado por ser la bancada gobiernista más numerosa y por haber respaldado el proyecto político que derrotó al petrismo en las elecciones presidenciales.
La disputa también está atravesada por los cuestionamientos de Uribe al comportamiento legislativo de Deluque durante el Gobierno de Gustavo Petro. El expresidente lo ha señalado por respaldar algunas iniciativas del Ejecutivo saliente y por buscar apoyos entre congresistas del Pacto Histórico.
Deluque ha respondido que actuó como un “opositor racional”. Según el senador, rechazó los principales proyectos del petrismo, pero acompañó decisiones relacionadas con la búsqueda de la paz cuando consideró que podían resultar convenientes para el país.
Primer pulso entre Uribe y De la Espriella
La elección de la Presidencia del Senado se convirtió así en el primer gran pulso por el poder dentro del sector que acompañará al próximo Gobierno. De un lado está el Centro Democrático, que reclama reconocimiento por su tamaño y por su papel durante la oposición. Del otro aparece el movimiento de De la Espriella, interesado en construir una coalición más amplia y menos dependiente del uribismo.
Uribe ha aclarado que apoyará las iniciativas del nuevo Gobierno relacionadas con la seguridad, la reducción del Estado, el fortalecimiento de la empresa privada y la lucha contra la corrupción. No obstante, advirtió que defenderá al Centro Democrático si desde el entorno presidencial intentan desplazarlo o reemplazarlo por una nueva organización política.
La relación entre Uribe y De la Espriella ya había tenido desencuentros durante la campaña presidencial. Ahora, con el Gobierno próximo a comenzar, las diferencias dejaron de concentrarse en asesores y dirigentes cercanos para convertirse en una confrontación directa por el control político del Congreso.
La definición llegará durante la instalación del nuevo Legislativo, prevista para el 20 de julio. Ese día, los senadores deberán escoger entre Deluque, respaldado por el entorno del presidente electo, y Henríquez, promovido por el partido de Uribe.
Más allá del resultado, la conversación revelada por el expresidente deja planteado el primer interrogante institucional para De la Espriella antes de llegar a la Casa de Nariño: ¿puede defender la independencia del Congreso y, al mismo tiempo, comprometer su palabra con uno de los candidatos que aspiran a dirigirlo?


